Zona Arqueológica Tetzcotzingo
Se localiza a 5 km del centro de la ciudad de Texcoco. Este sitio es conocido también como “los baños de Nezahualcoyotl”. Las obras realizadas en 1431 fueron edificadas por orden de el rey Nezaualcoyotl gracias a la habilidad de los labradores de piedra se dio forma a la roca y tallaron con admirable maestría pilas, escalinatas, canales y esculturas. La zona arqueológica es una clara muestra del refinamiento de los Acolhuas, así como su capacidad de realizar de simples rocas, formas y basamentos necesarios para lograr increíbles palacios.
La primera construcción que se puede observar es el “baño de la reina”, en el que destaca una pila circular a la que se accede por una escalinata. En este depósito se conserva parte del cuerpo de la escultura de una rana, elemento asociado con el agua. A una distancia de aproximadamente 90 metros se localiza el “baño del Rey”, el cual consiste en una pila excavada sobre la roca, en su interior se observa una pequeña banqueta, una cornisa y tres huecos de diseño escalonado.
En esta hermosa zona arqueológica se observa también vestigios de lo que era “el trono del Rey”, se trata de un basamento piramidal que consta de tres cuerpos con una escalinata central.
Desde este lugar se puede apreciar la Ciudad de México y lo que queda del Lago de Texcoco.
Parque Nacional Molino de Flores
En 1567 el Sr. Juan Vázquez fundó un batán en la “cuesta grande” para producir sayales, alpargatas y mantas principalmente para fines religiosos.
En 1585 Pedro de Dueñas solicitó un permiso para aprovechar la caída de agua que había por el rumbo y fundó un molino de trigo. Entre 1587 y 1592 la Hacienda Molino de Cozcaquauhco, antes así llamada, se desarrolló con su producción de batán y harina de trigo. Para 1667 Don Antonio Urrutia de Vergara formó tres mayorazgos y nombró como propietario del tercero a su yerno Alfonso Flores de Valdés, por el cual se le empieza a conocer al lugar como Hacienda de Molino de los Flores y con el tiempo cambio a Hacienda Molino de Flores.
Con el transcurso de los años, pasó a manos de diferentes mayorazgos para llegar finalmente al marquesado de Salvatierra quienes construyeron casi todo el casco de la hacienda tal y como la conocemos actualmente. El primero de los marqueses Don Miguel de Cervantes y Velasco construyó la capilla del Señor de la Presa, la Casa Principal, la Casa de Visitas, el Mechero, el Tinacal y el Pórtico Principal. Su hijo Don Miguel Cervantes construyó la Iglesia de San Joaquín, el Panteón Familiar, el puente que cruza el río y reacondicionó el camino a Texcoco.
Se dice que la Capilla del Señor fue construida porque milagrosamente apareció una imagen de Cristo en una roca.
Para 1892 la Hacienda Molino de Flores se dedicaba principalmente a la elaboración de pulque por lo que construyeron un tinacal con una capacidad de fermentar 6,000 litros de pulque diarios, los cuales eran enviados a la Ciudad de México.
En 1910, la revolución Mexicana obligó el cierre de la hacienda.
Actualmente es un hermoso lugar donde se puede comer, comprar artesanías, pasear a caballo, es ideal para visitar los fines de semana.
Catedral de Texcoco antigua parroquia de San Antonio de Padua
El espacio que ocupa la Catedral, esta sobre el basamento de una pirámide de aprox. 120 escalones. En 1529 comenzó a edificarse terminando en 1664. Perteneció como doctrina y parroquia a los franciscanos hasta el siglo XVIII.
En 1961 fue elegida como Catedral siendo su primer obispo Francisco Ferreira y Arreola. Esta edificación presenta una fachada de tres cuerpos con una decoración de figuras vegetales en su primer cuerpo, en el segundo resalta una escultura en bulto enmarcada por querubines; el tercer cuerpo tiene una hermosa ventana coral y concluye con una hermosa fachada. También posee una portería con siete arcos. En el extremo derecho se puede admirar la portada lateral, decoradas con interesantes relieves de figura vegetales, humanas y celestiales labradas en arte Tequitqui que representa la mezcla del trabajo y creatividad indígena. En su remate se encuentra una figura de la pasión de Cristo.
Zona Arqueológica Huexotla
La muralla media aprox. 700 metros y existe evidencia llegaba a Texcoco, es única en Mesoamérica por la técnica constructiva que se empleo fue mampostería a base de cantos rodados unidos por una argamasa calcárea y lodo.